Artículos 1 de Septiembre del 2016

Ahora si podrá tener una ‘vivienda segura’

Con la sanción de la nueva ley 1796 del 13 de julio de 2016, a la hora de comprar casa, los colombianos estarán más tranquilos.

POR: ÁREA CARIBE

Compartir

Por Angélica Cano
angelica.cano@elheraldo.co

Como conveniente para el sector y un logro importante que permitirá incluir aspectos valiosos en temas como planeación y procesos constructivos, calificó María Elia Abuchaibe, gerente de Camacol Atlántico, la adopción de la Ley de Vivienda Segura.

En cuanto a la aprobación de licencias de construcción, la dirigente gremial explicó que estas, independientemente de la Ley de Vivienda Segura, están amarradas a la efectividad de las normas del Plan de Ordenamiento Territorial –POT–, por lo que “deben reflejar el cumplimiento de las normas vigentes”.

Con relación al tiempo en el trámite de las mismas, consideró la implementación de procedimientos efectivos que eviten que la tramitología inicial necesaria cumpla con los tiempos designados y no se vean afectados los siguientes pasos del proceso.

“Su propósito esencial ha sido incorporar al ordenamiento jurídico algunas medidas que aseguren la eficiencia, idoneidad e incrementen los estándares de calidad de los bienes después de la entrega, brindando garantía, confianza y seguridad al comprador de vivienda”, dijo.

shutterstock_360656909

45

días o más puede demorar el trámite para expedir una licencia de construcción, depende de las observaciones o modificaciones que requiera la solicitud.

 

Según la gerente de Camacol Atlántico, con la revisión de diseños, supervisión técnica de las edificaciones y la vigilancia de los curadores urbanos, el sector edificador consolida la calidad de los procesos, brindando mayor confianza a los compradores de vivienda.

Abuchaibe concluyó que “todos los agentes que intervienen deberán ejercer el rol que les corresponde: los privados, el de producir bienes de calidad y responder en los casos necesarios, y los públicos, el de ser oportunos, eficientes y diligentes en la expedición de permisos de construcción y en su labor de vigilancia y control”.

 

CURADURÍAS ESPERAN REGLAMENTACIÓN

Jaime Fontanilla Martínez, arquitecto asesor de la Curaduría Urbana No. 1 de Barranquilla, afirmó que en el tema de los curadores, en particular, están a la espera de la reglamentación por parte del Gobierno Nacional.

Sobre la vigencia de la ley 1796 de 2016, según el artículo 36 “con excepción del Título IV (Curadores Urbanos) entrará a regir un año después de su promulgación (13 de julio de 2017).

En el caso de la creación de una Superintendencia Delegada para el control de los curadores, la forma de elegirlos y el cumplimiento obligatorio de otros artículos, Fontanilla precisó que estos deben ser reglamentados por el Ministerio de Vivienda.

El especialista en planeación urbana y desarrollo territorial, explicó que con esta nueva ley el supervisor técnico de cualquier edificación debe ser totalmente externo a las constructoras y a los propietarios de proyectos.

Aclaró que estos deberán certificar que la construcción cumple con todas las características especificadas en la licencia y, esta certificación deberá protocolizar la escritura pública de la constitución del proyecto.

“De esta manera ningún profesional va a firmar un certificado por firmarlo, lo hará porque obviamente hizo todo el seguimiento de la obra”, recalcó.

El experto en derecho ambiental, urbano y territorial ratificó además que dicha ley no incide en nada en adelantar o retrasar un trámite como tal.

“El trámite para diligenciar una licencia de construcción puede demorar entre 20 días hábiles y hasta 45 o más, depende de la importancia o complejidad de la licencia u observaciones y modificaciones que requiera la solicitud”, especificó.

 

MEDIDAS ESTRICTAS

shutterstock_202741987

El certificado que expide el supervisor garantiza que el inmueble cumple con todas las normas técnicas.

Según Henry Cáceres, secretario de Control Urbano y Espacio Público, las medidas de seguridad en las construcciones ahora serán mas estrictas, inicialmente destacó la supervisión técnica en edificaciones de más de 2.000 metros de altura y la eliminación de excepciones que autorizaban a los constructores a supervisar sus propias obras.

“Eso nos permite al Distrito, en cabeza de la Secretaría de Control Urbano, exigir mayores garantías en las obras y mayores responsabilidades por parte de quien construye”, dijo.

Además de mostrarse complacido con la sanción de la nueva ley, Cáceres reafirmó que de ahora en adelante los constructores estarán obligados a certificar que una edificación cumplen rigurosamente con las normas técnicas y de sismorresistencia.

Con respecto a la vigilancia especial para los curadores urbanos, consideró que de esta manera se garantizará una mejor aplicación de las normas del POT.

“Esto nos permite exigir más a la hora de la verificación de las normas urbanísticas y para ejercer un mejor control en las obras, ya que muchas veces los curadores aprueban construcciones y no tienen quién los vigile, ahora sí”, opinó.

El funcionario distrital agregó que, de igual forma, la norma la pide a la Secretaría más controles, y concluyó que “seguiremos ejerciendo en pro de un desarrollo urbanístico acorde con las normas y el dinamismo actual de la ciudad”.

 

ABC DE LA LEY DE VIVIENDA SEGURA

  • Protección a los compradores de vivienda. Es obligación de constructores y enajenadores de vivienda amparar los perjuicios patrimoniales causados a los propietarios afectados por el colapso o amenaza de ruina, como consecuencia de deficiencias en el proceso constructivo.

  • Incremento de las medidas de seguridad de las edificaciones. Todas las edificaciones de vivienda con más de 2.000 metros de construcción deberán contar con revisores y supervisores independientes del constructor. Se eliminan todas las excepciones que autorizaban a los constructores a realizar la supervisión de sus propias obras. Todos los supervisores técnicos deberán estar inscritos en el Registro Único Nacional de Profesionales Acreditados, lo que permite garantizar que los profesionales sean especialistas en estructuras y cuenten con la experiencia e idoneidad necesarias. Una vez concluidas las obras, y previo a la ocupación de las nuevas edificaciones, el supervisor técnico deberá expedir, bajo la gravedad de juramento, el Certificado Técnico de Ocupación, el cual manifieste que la edificación se construyó de conformidad con la licencia de construcción y cumpliendo las normas de sismorresistencia.

  • Mayor vigilancia para los curadores urbanos. Se creará la Superintendencia Delegada para el control de curadores urbanos, adscrita a la Superintendencia de Notariado y Registro, para efectos de la inspección, vigilancia y control del proceso de selección de los curadores urbanos. La nueva Superintendencia Delegada adelantará el concurso nacional de méritos para elaborar la lista de elegibles de curadores urbanos. De la lista que defina la Superintendencia los alcaldes podrán designar el curador urbano para su municipio o distrito.

 

MÁS SEGURIDAD

Douglas Hernández Ávila, gerente de la Constructora Siglo XXI Santo Domingo, aseguró que la nueva ley de vivienda le da mucha seguridad al cliente final.

“Estaba haciendo falta este tipo de auditoría porque cada constructor debe contratar su propia interventoría y responder por el resultado de la estructura, sus acabados, el diseño inicial de la copropiedad y que se entregue según los compromisos asumidos”, dijo.

Sobre el cumplimiento de la norma urbanística y antisísmica, el arquitecto precisó que a pesar de que esta ley ha tenido dos modificaciones, en su contexto, la idea es que en Colombia las construcciones tengan un mejor comportamiento y se puedan evitar cortes o fallas en las estructuras.

Agregó que “la nueva ley de vivienda nos va a dar mucha altura a las constructoras que venimos desarrollando con mucha precisión nuestros proyectos”.

 

“Permite fortalecer los aspectos preventivos de la actividad edificadora y consolida la calidad de la construcción”.

María Elia Abuchaibe
GERENTE CAMACOL ATLÁNTICO

“La ley protegerá al constructor y a compradores de inmuebles, dará tranquilidad y va a crear una cultura de compromiso”.

Jaime Fontanilla
ARQUITECTO CURADURÍA No.1

“Ejerceremos más controles en pro de un desarrollo urbanístico acorde con las normas y el dinamismo de la ciudad”.

Henry Cáceres
SECRETARIO CONTROL URBANO